I was thinking about... crying
María no llora en las pelis. Como diría Javi, es un dogma de fe.
Pero siempre hay excepciones, y de vez en cuando alguna me hace llorar a moco tendido. Ejemplo de ello son Ice Age, La lengua de las mariposas y, desde hoy, aunque no sea una peli, el último capítulo de la primera temporada de Kyle XY.
Hasta hoy, no entendía por qué no lloraba con películas como Yo soy Sam o Moulin Rouge( por lo general pelis que la gente acompaña con un buen paquete de clínex). No es que no me emocione, pero nunca llego al punto de derramar la primera lágrima.
Y hoy he descubierto el por qué.
La clave está en las despedidas.
Es lo único que me emociona.
Me deprime, de hecho.
Me pasa también en mi vida diaria: no suelo llorar con frecuencia, pero como se acerque el momento de despedirse (hablo de grandes despedidas; de adioses, no de hasta luegos) se me humedecen los ojos sin poder evitarlo y derramo una lágrima tras otra hasta que me duele la cabeza...
Así que será cuestión de empezar a ir al psicoanalista para que descubra si escondo algún trauma de infancia relacionado con las despedidas, porque no encuentro ninguna explicación racional.
Y si eso no funciona, seguiremos con sesiones de hipnosis, espiritismo y danza del vientre.
A ver qué pasa.
miércoles, 26 de septiembre de 2007
sábado, 22 de septiembre de 2007
Night on Earth

I was thinking about.... special films
De vez en cuando la vida... nos besa en la boca (lo siento, todavía tardaré un tiempo en "desserratizarme") y nos regala historias buenas, tiernas, humanas, que nos recuerdan que el cine es, a parte de una industria poderosísima, un medio inigualable de difusión de sueños y metáforas.
Ayer tocó noche de cine.
Identity (por fin, tras varios intentos infructuosos de Jules) y Night on Earth o Noche en la Tierra.
Identity es, claramente, una gran película. Sobre todo por su final sorprendente y por la gran calidad de sus actores.
Pero Night on Earth es otra historia. En realidad son otras cinco historias que se suceden paralelamente en cinco sitios tan diferentes como Los Angeles, Nueva York, París, Roma o Helsinki.
La película tiene ya sus años, pero no se le notan. Ahí radica, principalmente, la diferencia entre una buena peli y otra mediocre: la buena nunca se ve "pasada de moda".
El caso es que, durante aproximadamente una hora y media, el director, acompañado por el maravilloso reparto que pone cara a unos personajes inolvidables, te transporta en taxi de una ciudad a otra, de un continente a otro, de un idioma a otro para demostrar, al final, que hablemos como hablemos y circulemos como circulemos, en el fondo somos todos personas que sufren, ríen, lloran y aman con distintas palabras pero con el mismo fondo.
Sin duda, recomendable para todos los que han perdido la fe en la Humanidad y en la grandeza de las pequeñas historias.
miércoles, 19 de septiembre de 2007
¡Qué grandes!
I was thinking about... yesterday's unforgettable concert
Ha merecido la pena.
La bronca de mi madre por querer ir a EL concierto el mismo día en que me quitaban la escayola, el dolor de la pierna mientras aguantaba en pie como una valiente durante dos horas y media, el frío posterior mientras buscábamos un taxi por las calles desiertas (y heladas) de Madrid y confundíamos las luces verdes de los semáforos con los pilotitos de "libre" de los taxis.
Ha merecido la pena porque, si Serrat y Sabina ya son grandes por separado, juntos son insuperables.
Durante tres horas nos estuvieron deleitando con todas las grandes canciones de su repertorio (aunque, sorprendentemente, faltó "Pongamos que hablo de Madrid").
Las que cantaron solos: tremendas; las que cantaron juntos: brutales.
Y el público dándolo todo, vibrando con estos dos pedazo de artistas que no dejaron de sonreír en toda la noche, mientras se comían el escenario.
Muy grandes, no se me ocurren mejores palabras para describirlos.
Son grandes porque se entregan. Grandes por sus voces y por sus letras. Grandes por sus sonrisas, por sus almas de artistas. Grandes por los versos que nos regalaban entre canción y canción. Grandes porque, a pesar de los años que han pasado, sus letras aún nos tocan la fibra sensible (lo bueno mejora con el tiempo) y nos hacen llorar, reír y cantar a voz en grito hasta quedarnos absoluta y felizmente afónicos.
Gracias, Serrat. Gracias, Sabina. Pero sobre todo, gracias Nano y Joaquín.
lunes, 17 de septiembre de 2007
Tortuga

I was thinking about... the way we protect ourselves from getting hurt
Lo bueno que tienen los caparazones es que te permiten aislarte del mundo real y, además, protegerte del posible daño que cualquiera puede hacerte.
Construimos caparazones automáticamente, es puro instinto de supervivencia, pero es importante saber cuándo ha llegado el momento de dejarnos de excusas y de atrevernos a vivir a pecho descubierto.
Tiene sus riesgos, claro, pero la vida no es vida sin heridas ni cicatrices.
viernes, 14 de septiembre de 2007
Complejo
I was thinking about.... our self-image
Es raro encontrar a una persona sin complejos. Todo el mundo es consciente de sus defectos, la diferencia está en la forma en que éstos nos afectan en la vida diaria.
Seamos sinceros: prácticamente nadie está 100 % seguro de su físico. No hay un canon universal de belleza (gracias a Dios), hay quien prefiere a los altos, hay quien los prefiere de bolsillo, hay quien los prefiere morenos, a quien le gustan más rubios... Pero el gustar o no gustar es algo absolutamente secundario: hace un tiempo aprendí que si uno se siente a gusto con lo que tiene conseguirá que los demás también se sientan a gusto y disfruten con su compañía.
Y otra verdad de la que me he dado cuenta hace relativamente poco es que el aspecto físico de una persona deja de importar al minuto de conocerla: conozco personas objetivamente muy guapas (rasgos proporcionados, ojos bonitos...) que luego resultan, bien por su prepotencia, bien por su sosería, muy poco atractivas.
En cambio hay personas que, una vez abren la boca, provocan el rendimiento incondicional de todos los que les escuchan, sin necesidad de ser físicamente atractivos.
Para mí es mucho más importante lo que hay dentro que el envoltorio. En todos los aspectos.
Y he descubierto lo maravilloso que es atreverse a conocer a personas cuyo aspecto físico (vestimenta, "primeras impresiones"...) en principio podría echarnos para atrás.
Todo esto viene al caso de una conversación que tuve hace unos días con Philip en la que me dijo que creía que yo no tenía complejos.
Me chocó, en principio, porque siempre he sido perfectamente consciente de mis defectos (tanto físicos como personales) pero pensándolo detenidamente, creo que, efectivamente, no les he dado tanta importancia como para convertirlos en dueños de mi conducta, en "complejos".
....
Os juro que mi intención era terminar la entrada de forma redonda, pero llevo 15 minutos initentando aislar a mi madre preguntandome lo que quiero echar a lavar, a Javi narrándome el suicidio de su móvil y a Santi comentando mis fotos de Marbella (todas ellas conversaciones muy absorventes) y me confieso, definitivamente, desbordada. Así que ahí dejo el proyecto de lo que pudo haber sido un gran texto... Enjoy!
Es raro encontrar a una persona sin complejos. Todo el mundo es consciente de sus defectos, la diferencia está en la forma en que éstos nos afectan en la vida diaria.
Seamos sinceros: prácticamente nadie está 100 % seguro de su físico. No hay un canon universal de belleza (gracias a Dios), hay quien prefiere a los altos, hay quien los prefiere de bolsillo, hay quien los prefiere morenos, a quien le gustan más rubios... Pero el gustar o no gustar es algo absolutamente secundario: hace un tiempo aprendí que si uno se siente a gusto con lo que tiene conseguirá que los demás también se sientan a gusto y disfruten con su compañía.
Y otra verdad de la que me he dado cuenta hace relativamente poco es que el aspecto físico de una persona deja de importar al minuto de conocerla: conozco personas objetivamente muy guapas (rasgos proporcionados, ojos bonitos...) que luego resultan, bien por su prepotencia, bien por su sosería, muy poco atractivas.
En cambio hay personas que, una vez abren la boca, provocan el rendimiento incondicional de todos los que les escuchan, sin necesidad de ser físicamente atractivos.
Para mí es mucho más importante lo que hay dentro que el envoltorio. En todos los aspectos.
Y he descubierto lo maravilloso que es atreverse a conocer a personas cuyo aspecto físico (vestimenta, "primeras impresiones"...) en principio podría echarnos para atrás.
Todo esto viene al caso de una conversación que tuve hace unos días con Philip en la que me dijo que creía que yo no tenía complejos.
Me chocó, en principio, porque siempre he sido perfectamente consciente de mis defectos (tanto físicos como personales) pero pensándolo detenidamente, creo que, efectivamente, no les he dado tanta importancia como para convertirlos en dueños de mi conducta, en "complejos".
....
Os juro que mi intención era terminar la entrada de forma redonda, pero llevo 15 minutos initentando aislar a mi madre preguntandome lo que quiero echar a lavar, a Javi narrándome el suicidio de su móvil y a Santi comentando mis fotos de Marbella (todas ellas conversaciones muy absorventes) y me confieso, definitivamente, desbordada. Así que ahí dejo el proyecto de lo que pudo haber sido un gran texto... Enjoy!
martes, 11 de septiembre de 2007
Géminis

I was thinking about... my "dark side"
Lo confieso: tengo un (gran) lado hortera / macarra.
Siempre lo he intuido, pero cuando el otro día Lara me enseñó el hit del verano en Alemania (se llama "Vayamos compañeros"...) y empecé a bailarlo felizmente, me plateé seriamente dar de alta a mi otro yo de manera definitiva.
Así que creo que ha llegado el momento de presentar al mundo mi lado oculto (aunque a veces no demasiado):
A mi lado oculto le encantan el reggaeton, Carlos Baute y David Bisbal.
Le gustan los chicos con pendiente, ir con la música a tope en el coche con las ventanillas bajadas ("haciendo el portugués") y los piercings en el ombligo.
Mi lado hortera sueña con tatuajes, gafas de sol macarras, chupas de cuero, motos potentes y noches de juerga en Ibiza...
Y la verdad, es que cada vez la cosa se está poniendo más "fifty-fifty" así que no descarto nada en los próximos meses.
En cambio el lado que más muestro es el de la chica responsable, voluntaria, tranquila.. que es, o ha sido hasta ahora, la parte predominante.
De momento sólo queda esperar a ver cual de las dos Marías es más fuerte, o si lo llega a ser alguna....
... Es tan divertido ser Géminis..
domingo, 9 de septiembre de 2007
"My first crush"
I was thinking about... love
Es bella la capacidad de sentir un amor inabarcable por alguien con el que puede que no hayas cruzado más de una palabra.
Este corto tan sencillo habla de eso, de los primeros amores, esos que no se olvidan y para los que siempre se guarda un pequeño rinconcito en el corazón, por mucho tiempo que pase.
En este caso, los dibujos simplemente ilustran de manera un tanto naïve unas palabras que son el verdadero eje del vídeo.
Siento que no tenga subtítulos, pero espero que se entienda más o menos bien...
Merece la pena.
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