viernes, 10 de diciembre de 2010

Sueño

Este mundo, este país, se construye gracias al sueño de todos los que lo habitamos. Y no hablo del sueño que se tiene con los ojos cerrados, sino del que se arrastra con los ojos abiertos. De ese sueño provocado por enlazar dos trabajos y hacer encaje de bolillos para ver también a los niños, aunque sea un rato; el sueño que se arrastra de una semana a otra y a otra, porque uno no da abasto con el marido enfermo y la nieta que aún no supera el año a la que los padres no pueden cuidar porque trabajan de ocho a ocho. El sueño de las madres trabajadoras que se quedan despiertas hasta la una de la mañana cocinando para que los suyos coman caliente al día siguiente, a pesar de que ellas se tienen que resignar al dichoso sandwich de jamón de todos los días.
Y arrastrando ese sueño vivimos, trabajamos... y soñamos despiertos con el día en que el sueño se quede en la cama.

jueves, 21 de octubre de 2010

Ficción

Creo que es eso lo que necesito: ficción.
Historias de pasiones, crímenes, dolor, fuego, heroismo... que se acaban cuando cierras el libro (o sales del cine).
Estoy hasta arriba de teorías, de realidades, de cotidianidad, de todos somos iguales.
Y sí, es cierto, todos somos iguales. Al fin y al cabo nuestras necesidades fisiológicas y emocionales varían lo justo de una persona a otra, y lo mismo pasa con nuestras historias personales...
En cambio en las pelis, en los libros, la gente sale a la calle como si fueran los primeros del mundo en hacerlo, tan ideales ellos, y con esa música de fondo tan estupenda. Sufren, como si fueran las únicas personas en el mundo que sienten dolor y lloran como si con cada lágrima se vaciara un poco su alma.
Es más o menos lo mismo que sentimos cuando somos adolescentes, momento en el que nos sentimos observados por la dichosa "audiencia imaginaria", antes de darnos cuenta de que cada uno no se preocupa más que de su propio ombligo.

Pero yo, hoy en día, estoy en una época tan racional de mi vida que cuando veo una peli la contrasto mentalmente con las posibilidades que existen de que eso pasara en la realidad. Como si fuera de eso la cosa. Como si no necesitáramos creernos especiales, como si no fuéramos seres sociales, ávidos de historias de tiempos y de personas mejores...

Así que entre mis próximos planes está retrotraerme, aunque sea sólo durante un día, a esa época de cambios hormonales y consecuentes granos en la que nos creíamos los reyes del universo (o por lo menos sus príncipes) y todos los poemas hablaban de nosotros. Se aceptan compañeros de viaje.

domingo, 26 de septiembre de 2010

Música ligera

I was thinking about... songs I love to sing while I drive

Últimamente la vida me tiene hartita de cosas serias e importantes, así que, para compensar, estoy en modo música intrascendente. Y es que es muchísimo más fácil empezar con una sonrisa el día si piensas que "tonight's gonna be a good night" y cantas a todo trapo "if you fall for me, I'm not easy to please" mientras el DJ prepara a Lady Gaga para que te deleite con su "Alehandro, Alehandro, Ale, Alehandro" y a "El Pescao" (juro que hay un cantante que ha elegido voluntariamente eso como nombre artístico) para que te cante con buen rollito que sólo tiene que hacer "un castillo de arena bajo tus pies" (¿?¿?¿?).

Sí, definitivamente, me encantan los 40.
Y no es irónico, de verdad que me encanta la música ligera y fácil de cantar y bailar. Lo que me preocupa es que ése sea el único tipo de música que nos llega a través de la radio... Porque estar en modo intrascendente es maravilloso, pero vivir de ese modo 24/7 tiende a preocupante.

miércoles, 22 de septiembre de 2010

Belleza



I was thinking about... the nicest things

Puede que no te guste el baile. Aunque el baile es un concepto tan amplio que es casi imposible no sentirse atraído o no admirar alguno de los muchos estilos que existen.
Pero lo que es seguro es que el ojo humano es sensible a lo bello, a lo perfecto. Y el vídeo que os he puesto arriba es la perfección llevada a cabo por niñas de no más de trece años que realizan una coreografía que, por primera vez en mi vida, me ha puesto los pelos de punta. Ya sólo por eso merece la pena poner este vídeo por aquí para compartirlo con vosotros.
Aunque no os guste el baile, probad a darle al play y disfrutad de su belleza durante unos segundos... no creo que luego queráis dejar de verlo.

PD: Gracias a Araceli, que compartió esta maravilla a través de Facebook

martes, 14 de septiembre de 2010

Lo necesito

I was thinking about... what we really need

¿Qué necesitamos?
Sin llegar al extremo de tenernos que ir a vivir en pelotas a una cueva... ¿qué es lo realmente imprescindible?
Haremos un tic en comida, medicinas y ropa. ¿Pero cuánta? Llega un momento en que no hay armario que soporte tanto estar a la moda... ¿Importa? Y yo soy la primera que se pirra por un jersey original, un abrigo bonito, unos vaqueros que me favorezcan... Pero me agobio a mí misma. Vayas cuando vayas a cualquier centro comercial, siempre hay gente. Y me pregunto si habrá un límite.

Hay quien opina que esta crisis puede enfocarse desde una perspectiva positiva: como cuando en nuestras vidas personales nos encontramos inmersos en una y conseguimos (generalmente) hacer de ella un punto de inflexión positivo, una oportunidad para replantearse los valores que nos han llevado a esa situación no deseada. Dicen estos optimistas que quizás salgamos de ésta siendo un poco más conscientes de lo que hacemos con nuestro dinero, un poco menos ambiciosos, algo más razonables.
Pero me da en la nariz que seguimos teniendo cierta pulsión a
tropezar una y otra vez con la misma piedra.

Todas estas reflexiones vienen de lejos, pero mi breve paso por la feria del regalo en Madrid ha sido la gota que ha colmado el vaso. Pondré unos ejemplos ilustrativos de lo que se vende en algunos de los stands y, por lo tanto, de lo que la gente en la calle demanda y compra:
  • cerditas sonrientes con tutú para colgar del árbol de Navidad
  • un Papá Noel con los brazos en jarras que es, precisamente, una jarra para el té/café
  • paraguas ribeteados con piel artificial (en marrón o negro, your choice)
  • cojines con forma de capullos de rosa
  • bomboneras de cristal
  • un reno de 1,20m de alto por 1,50 de largo
  • etc
No sé. Me pregunto cuánto tardaré en comprar yo misma alguno de esos objetos sin tener muy claro para qué lo quiero sólo porque lo tengo delante. Y me pregunto cuánto conseguiría ahorrar a lo largo de un año si comprara sólo lo que necesito... It may be worth a try...

martes, 7 de septiembre de 2010

"Liberados"

I was thinking about... s e x

Una entrevista digital con Valérie Tasso que he encontrado por casualidad en El País me ha dejado pensando. En ella, la escritora responde de la siguiente manera la pregunta de uno de los lectores:


"...al sexo lo que hay que desligarlo no es de los susurros de la intimidad sino del parloteo de la colectividad. Me explico: hablar y practicar sexo de manera permanente es, paradójicamente, un proceso de ocultación. Pensamos que, haciendo eso, ya estamos más "liberados" cuando, en el fondo lo único que estamos haciendo es reforzar una concepción alineada y estandarizada del deseo."

¿Opiniones al respecto?

PD: Sí, ya estoy de vuelta.
PD2: He aparcado temporalmente el proyecto del libro. Cuando retome su lectura, iré poniendo comentarios por aquí.

viernes, 11 de junio de 2010

Moscas

I was thinking about... thought-provoking books

Cuando en la introducción de un libro recién regalado uno se encuentra con una idea tan contundente como "Aprender y disfrutar es el secreto de una vida plena. Aprender sin disfrutar nos reseca por dentro, disfrutar sin aprender nos vuelve estúpidos.", no queda más remedio que seguir leyendo.

El libro en cuestión se titula "¿Quién soy y... cuántos?", un título poco afortunado que quizás mejora un poco en su versión original (Wer bin ich - und wenn ja, wie viele?) escrito por Richard David Precht.
En definitiva, el libro es una reflexión sobre las cuestiones más importantes en la vida del hombre: ¿Qué puedo saber? ¿Qué debo hacer? ¿Qué me cabe esperar? y, aunque sólo he leído un capítulo, he pensado que estaría interesante ir poniendo por aquí las reflexiones que me provoque y que me contéis qué opináis al respecto (si tenéis tiempo y/o ganas).

El primer capítulo trata de la percepción del mundo por parte de los humanos. ¿Qué es la verdad?, se titula.
Me parecen curiosas muchas de las ideas que expone, pero quizás una que ya se me había pasado por la cabeza, aunque no con esas palabras es el hecho de que nuestro intelecto es puramente humano y no tiene "ninguna misión ulterior más allá de la vida humana". Es más, es ridículo y pretencioso asumir que todo lo que percibimos y pensamos es la verdad absoluta. Seguro que la mosca también "navega por el aire poseída de ese mismo pathos y se siente el centro volante de este mundo".
En definitiva, somos demasiado arrogantes considerando nuestra percepción como la única válida. Tengo la sensación de que hay estímulos a nuestro alrededor que ni siquiera percibimos y que influyen en la Naturaleza tanto o más que los que sí sentimos. Porque el hecho de que una persona nazca sorda no implica que en el mundo no existan los sonidos.