martes, 14 de septiembre de 2010

Lo necesito

I was thinking about... what we really need

¿Qué necesitamos?
Sin llegar al extremo de tenernos que ir a vivir en pelotas a una cueva... ¿qué es lo realmente imprescindible?
Haremos un tic en comida, medicinas y ropa. ¿Pero cuánta? Llega un momento en que no hay armario que soporte tanto estar a la moda... ¿Importa? Y yo soy la primera que se pirra por un jersey original, un abrigo bonito, unos vaqueros que me favorezcan... Pero me agobio a mí misma. Vayas cuando vayas a cualquier centro comercial, siempre hay gente. Y me pregunto si habrá un límite.

Hay quien opina que esta crisis puede enfocarse desde una perspectiva positiva: como cuando en nuestras vidas personales nos encontramos inmersos en una y conseguimos (generalmente) hacer de ella un punto de inflexión positivo, una oportunidad para replantearse los valores que nos han llevado a esa situación no deseada. Dicen estos optimistas que quizás salgamos de ésta siendo un poco más conscientes de lo que hacemos con nuestro dinero, un poco menos ambiciosos, algo más razonables.
Pero me da en la nariz que seguimos teniendo cierta pulsión a
tropezar una y otra vez con la misma piedra.

Todas estas reflexiones vienen de lejos, pero mi breve paso por la feria del regalo en Madrid ha sido la gota que ha colmado el vaso. Pondré unos ejemplos ilustrativos de lo que se vende en algunos de los stands y, por lo tanto, de lo que la gente en la calle demanda y compra:
  • cerditas sonrientes con tutú para colgar del árbol de Navidad
  • un Papá Noel con los brazos en jarras que es, precisamente, una jarra para el té/café
  • paraguas ribeteados con piel artificial (en marrón o negro, your choice)
  • cojines con forma de capullos de rosa
  • bomboneras de cristal
  • un reno de 1,20m de alto por 1,50 de largo
  • etc
No sé. Me pregunto cuánto tardaré en comprar yo misma alguno de esos objetos sin tener muy claro para qué lo quiero sólo porque lo tengo delante. Y me pregunto cuánto conseguiría ahorrar a lo largo de un año si comprara sólo lo que necesito... It may be worth a try...

martes, 7 de septiembre de 2010

"Liberados"

I was thinking about... s e x

Una entrevista digital con Valérie Tasso que he encontrado por casualidad en El País me ha dejado pensando. En ella, la escritora responde de la siguiente manera la pregunta de uno de los lectores:


"...al sexo lo que hay que desligarlo no es de los susurros de la intimidad sino del parloteo de la colectividad. Me explico: hablar y practicar sexo de manera permanente es, paradójicamente, un proceso de ocultación. Pensamos que, haciendo eso, ya estamos más "liberados" cuando, en el fondo lo único que estamos haciendo es reforzar una concepción alineada y estandarizada del deseo."

¿Opiniones al respecto?

PD: Sí, ya estoy de vuelta.
PD2: He aparcado temporalmente el proyecto del libro. Cuando retome su lectura, iré poniendo comentarios por aquí.

viernes, 11 de junio de 2010

Moscas

I was thinking about... thought-provoking books

Cuando en la introducción de un libro recién regalado uno se encuentra con una idea tan contundente como "Aprender y disfrutar es el secreto de una vida plena. Aprender sin disfrutar nos reseca por dentro, disfrutar sin aprender nos vuelve estúpidos.", no queda más remedio que seguir leyendo.

El libro en cuestión se titula "¿Quién soy y... cuántos?", un título poco afortunado que quizás mejora un poco en su versión original (Wer bin ich - und wenn ja, wie viele?) escrito por Richard David Precht.
En definitiva, el libro es una reflexión sobre las cuestiones más importantes en la vida del hombre: ¿Qué puedo saber? ¿Qué debo hacer? ¿Qué me cabe esperar? y, aunque sólo he leído un capítulo, he pensado que estaría interesante ir poniendo por aquí las reflexiones que me provoque y que me contéis qué opináis al respecto (si tenéis tiempo y/o ganas).

El primer capítulo trata de la percepción del mundo por parte de los humanos. ¿Qué es la verdad?, se titula.
Me parecen curiosas muchas de las ideas que expone, pero quizás una que ya se me había pasado por la cabeza, aunque no con esas palabras es el hecho de que nuestro intelecto es puramente humano y no tiene "ninguna misión ulterior más allá de la vida humana". Es más, es ridículo y pretencioso asumir que todo lo que percibimos y pensamos es la verdad absoluta. Seguro que la mosca también "navega por el aire poseída de ese mismo pathos y se siente el centro volante de este mundo".
En definitiva, somos demasiado arrogantes considerando nuestra percepción como la única válida. Tengo la sensación de que hay estímulos a nuestro alrededor que ni siquiera percibimos y que influyen en la Naturaleza tanto o más que los que sí sentimos. Porque el hecho de que una persona nazca sorda no implica que en el mundo no existan los sonidos.

sábado, 5 de junio de 2010

Los otros

I was thinking about... beautiful people

Somos seres sociales lo queramos o no y, por lo tanto, lo que podemos lograr con el apoyo de los otros es mucho más de lo que podemos lograr por nuestra cuenta.

Me viene este pensamiento a la cabeza tras ver en play Cuatro un reportaje sobre Rafael, un hombre que se ha sometido recientemente a un transplante de cara. Pese a tener la cara deformada durante la mayor parte del tiempo que dura el reportaje, su fuerza interior, su simpatía y su optimismo se te contagian y te hacen ver más allá de la deformidad de su rostro. Tanto él como todas las personas que le rodean (madre y hermana, amigos y, en especial, ese amigo de la infancia que lleva a su lado toda la vida...) muestran una actitud envidiable y digna de la más pura y absoluta admiración.
No dudo que Rafael tenga de manera innata un carácter divertido y afable, capaz de sobrellevar las dificultades con buen ánimo, pero estoy segura de que sin el cariño que le rodea, no rezumaría felicidad por cada poro de su piel.

Volvemos, pues, al viejo debate sobre la influencia de la Naturaleza y del ambiente en la forja de nuestro carácter: ¿qué pesa más? Es difícil saberlo. Como educadora, me inclino más por la importancia del entorno ( y, sobre todo, de las personas que lo conforman).

Rafael tiene ya un rostro relativamente normal. Pero eso no le hace más feliz. O puede que sí, pero desde luego no le hace más querido. Los que le conocen le quieren tal y como es, antes y después de la operación, la cual le servirá, más que nada, para no verse como un monstruo en los ojos de los que le miran sin hablarle. Porque en cuanto los monstruos abren la boca queda claro que son igual o más humanos que cualquiera de nosotros, y que tienen mucho que enseñarnos.

jueves, 3 de junio de 2010

Correr


Yo nunca he sido deportista: ni tengo una constitución que me permita obtener un alto rendimiento ni saco tiempo para el ejercicio. Pero desde hace casi tres semanas (¡!¡! se oyen aplausos a mí misma en mi cabeza) estoy saliendo a correr todas las mañanas 4.82 kilómetros según mi movil. Obviamente, no corro todo el tiempo, pero el simple hecho de conseguir madrugar todos los días y, tras un zumo y una manzana, salir a trotar un poco, me hace sentirme orgullosa de mi misma. Además, que ya empieza el veranito y hay que reducir las cartucheras provocadas por la Oposición (una compi de voluntariado diría: que yo sepa, no es estudiar lo que engorda :D ... tiene razón, es la nevera).
Total, que aunque mi velocidad media es bastante ridícula y soy adelantada con frecuencia por señoras cachas y viejetes musculosos, me siento bien. A ver cuánto consigo mantenerlo... y a ver si para cuando esté en la playa puedo echarme unas carreritas por la arena sin ahogarme, que es un rollo muy hollywoodiense y me apetece este año.

martes, 25 de mayo de 2010

Six impossible things

I was thinking about... Wonderland

"There is no use trying", said Alice; "One can't believe impossible things." "I dare say you haven't had much practice," said the Queen. "When I was your age, I always did it for half an hour a day. Why, sometimes, I've belived as many as six impossible things before breakfast."


Me parece un buen ejercicio de imaginación. No digo que haya que hacerlo todos los días, pero una vez a la semana nos puede servir para retomar el contacto con el niño soñador que llevamos dentro... Ahí van las mías:
  • Si saltas fuerte sobre un charco te teletransportas al siguiente.
  • En las pelusillas de polen se esconden pequeños seres extraterrestres que poco a poco están extendiéndose por el planeta.
  • El aire de Madrid es tan denso en verano que, si saltara desde mi terraza, aterrizaría en el suelo suavemente.
  • ...
No doy para más, tristemente.
¿Ideas?
Para eso están los comentarios. :)

martes, 20 de abril de 2010

Toi Derricotte

I was thinking about... beautiful poems

Lo bueno de estar haciendo la programación didáctica es que cada cierto tiempo me encuentro con joyas como ésta:

For black women who are afraid


A black woman comes up to me at break in the writing
workshop and reads me her poem, but she
says she can't read it out loud
because there's a woman in a car on her way
to work and her hair is blowing in the breeze
and, since her hair is blowing, the woman must be
white, and she shouldn't write about a white woman
whose hair is blowing, because
maybe the black poets will think she wants to be that woman and be
mad at her and say she hates herself,
and maybe they won't let her explain
that she grew up in a white neighborhood
and it's not her fault, it's just what she sees.
But she has to be so careful. I tell her to write
the poem about being afraid to write,
and we stand for a long time like that,
respecting each other's silence.

Toi Derricotte

Siento el retraso, pero me estoy ocupando últimamente más del otro blog:

http://profenovata.blogspot.com

Feel free to read me there!!